Carlos

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CARACTERÍSTICAS DEL CRÉDITO DEL RÉGIMEN DE PARTICIPACIÓN EN LOS GANANCIALES

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Según el inciso 1° del artículo 1792-20, el crédito de participación en los gananciales se originará al término del régimen de bienes.

Entre las características del crédito de participación tenemos que:

a) Se origina al término del régimen de participación en los gananciales según dispone el artículo 1792-20. Si bien el crédito se origina en ese momento, no debemos olvidar que su determinación recién se producirá una vez que se liquiden los gananciales vía sentencia definitiva ejecutoriada, es decir, una vez cualquiera de los cónyuges (o sus herederos según el caso) obtenga el resultado de la demanda de liquidación del monto de tal crédito, acción que de acuerdo a lo previsto por el artículo 1792-26, prescribirá dentro de los cinco años desde la terminación del régimen, plazo que no se suspenderá entre los cónyuges, pero sí en favor de los herederos menores.

b) Es puro y simple. Por regla general es puro y simple, y sólo excepcionalmente el magistrado puede conceder un plazo de hasta un año para su pago, si se causare grave perjuicio al cónyuge deudor o a los hijos comunes, dicho cónyuge –o un tercero- debe en todo caso, asegurar que el cónyuge acreedor quedará de todos modos indemne (artículo 1792-21).

c) Es incomerciable e irrenunciable antes de la disolución del régimen. Ello atendido que según dispone el inciso 2° del artículo 1792-20, “Se prohíbe cualquier convención o contrato respecto de ese eventual crédito, así como su renuncia, antes del término del régimen (…)”.

Pero como podemos ver, tales características desaparecen una vez terminado el régimen, en consecuencia, desde ese momento en adelante, el crédito dejara de ser incomerciable e irrenunciable, por tanto, estará sujeto a una posible enajenación, trasmisión, incluso renuncia, aun antes de su liquidación.

d) Por regla general se paga en dinero, y sólo por excepción admite el pago en especie, es decir, en los casos que los cónyuges o herederos convengan daciones en pago. Sin perjuicio de lo anterior, si la cosa dada en pago es evicta, renacerá el crédito como puro y simple y en dinero, salvo que el acreedor haya tomado sobre sí el riesgo de la evicción especificándolo (inciso 1° del artículo 1792-1 en relación al artículo 1792-22).

e) Goza de una preferencia de cuarta clase (artículo 2481 N° 3°). La cuarta clase de créditos comprende: “Los de las mujeres casadas, por los bienes de su propiedad que administra el marido, sobre los bienes de éste o, en su caso, los que tuvieren los cónyuges por gananciales”.

f) No constituye renta para los efectos de la Ley de Impuesto a la Renta (artículo 17 N° 30 del DL 824, Ley sobre Impuesto a la Renta). La disposición en referencia nos dice expresamente que no constituyen renta: “la parte de los gananciales que uno de los cónyuges, sus herederos o cesionarios, perciba del otro cónyuge, sus herederos o cesionarios, como consecuencia del término del régimen patrimonial de participación en los gananciales.”

g) El crédito prescribe conforme las reglas generales. Sin perjuicio de lo señalado respecto del plazo de prescripción de la acción para obtener la liquidación del crédito, la ley no hizo mención del plazo de prescripción de la acción para demandar el pago mismo del crédito. De ahí que proceda la aplicación de las reglas generales, es decir, de 3 años para la acción ejecutiva y de 5 para la acción ordinaria, plazos que se cuentan desde que la obligación se haya hecho exigible (artículos 2514 y 2515 del Código). Esta prescripción correrá desde el momento en que el crédito esté determinado.

Para determinar los bienes sobre los cuales puede hacerse efectivo el crédito de participación debemos seguir las reglas establecidas por el artículo 1792-24:

a) Dinero del deudor.

b) Muebles. Esto en caso que el dinero fuere insuficiente.

c) Inmuebles. Sólo en subsidio.

d) Bienes donados entre vivos, sin el consentimiento del cónyuge, o enajenados en fraude de terceros. Esto procede a falta o insuficiencia de todos los bienes señalados. Si se persiguen los bienes donados entre vivos, deberá proceder contra los donatarios en orden inverso al de la fecha de las donaciones, principiando por las más recientes. Esta acción prescribe en cuatro años contados desde la fecha del acto.

Los créditos contra un cónyuge, cuya causa sea anterior al término del régimen, preferirán al crédito de participación en los gananciales (artículo 1792-25).

“La acción para pedir la liquidación de los gananciales se tramitará breve y sumariamente, prescribirá en el plazo de cinco años contados desde la terminación del régimen y no se suspenderá entre los cónyuges. Con todo, se suspenderá a favor de sus herederos menores” (artículo 1792-26).

Carlos Antonio Garrido Chacana

Abogado, Magíster en Derecho de Familia e

Intervención Familiar

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