Carlos

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Descendientes como Titulares del Derecho de Alimentos

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Llámese descendientes los hijos, nietos o cualesquiera personas que desciendan de otras. El Código no hace distinción en cuanto a la naturaleza de la descendencia, incluyendo la matrimonial, no matrimonial, la derivada de la adopción, etc.

En consecuencias, los obligados a proporcionar alimentos a los descendientes, son:

1.- El padre o madre. En cuanto a los padres, para determinar sobre que patrimonio pesa la obligación, es preciso distinguir, si los padres están o no casados, y en caso de estarlo, el régimen de bienes que impera entre los cónyuges. En caso de un matrimonio bajo el régimen de sociedad conyugal, los gastos de educación, crianza y socorro son de cargo de ella, aun en la hipótesis de que se encuentren separados de hecho (lo que significa que el padre responderá por los alimentos, debido a que normalmente el cuidado personal de los menores lo tendrá la madre y el padre además, es el administrador de la sociedad conyugal).

En caso que no exista matrimonio, o existiendo (estén o no separados los cónyuges), el régimen que rija no sea la sociedad conyugal, ambos padres deben contribuir en proporción a sus facultades.

En el caso de que la filiación se ha determinado contra la oposición del padre o madre, el opositor, aun cuando sea privado de los derechos que por ley pudieren corresponderle respecto de la persona y bienes del hijo, mantendrá respecto del mismo las obligaciones legales cuyo cumplimiento vaya en beneficio del hijo y de sus descendientes, por tanto, debe alimentos. En complemento de lo anterior, tenemos que la Ley 16.618dispone que: “La pérdida de la patria potestad, la suspensión de su ejercicio y la pérdida o suspensión de la tuición de los menores no importa liberar a los padres o guardadores de las obligaciones que les corresponden de acudir a su educación y sustento.”

Por regla general, cualquiera sea el deudor de alimentos, en el juicio habrá que acreditar si tiene o no la capacidad para solventarlos, aun cuando, excepcionalmente y por disposición de la Ley 14.908 debemos considerar que: “Para los efectos de decretar los alimentos cuando un menor los solicitare de su padre o madre, se presumirá que el alimentante tiene los medios para otorgarlos”, pero si el alimentante justificare ante el tribunal que carece de los medios para pagar el monto mínimo que en virtud de la presunción se establece, el juez podrá rebajarlo prudencialmente.

En virtud de la presunción, el monto mínimo de la pensión alimenticia que se decrete a favor de un menor alimentario no podrá ser inferior al cuarenta por ciento del ingreso mínimo remuneracional que corresponda según la edad del alimentante. Tratándose de dos o más menores, dicho monto no podrá ser inferior al 30% por cada uno de ellos (todo lo anterior, sin perjuicio de lo dispuesto en el inciso primero del artículo 7º de la ley 14.908).

2.- Los abuelos. Cuando el Nº 2 del artículo 321 dispone que se deben alimentos a los descendientes, más que consagrar al acreedor, está instaurando el conjunto de deudores, es decir, el padre, abuelo, bisabuelo, etc. En el caso de los abuelos la Ley 14.908, establece que Cuando los alimentos decretados no fueren pagados o no fueren suficientes para solventar las necesidades del hijo, el alimentario podrá demandar a los abuelos, de conformidad con lo que establece el artículo 232 del Código Civil.

Por su parte el Código dispone que: La obligación de alimentar al hijo que carece de bienes pasa, por la falta o insuficiencia de ambos padres, a sus abuelos, por una y otra línea conjuntamente.

En caso de insuficiencia de uno de los padres, la obligación indicada precedentemente pasará en primer lugar a los abuelos de la línea del padre o madre que no provee; y en subsidio de éstos a los abuelos de la otra línea.

De lo anterior se concluye, que los abuelos pueden ser condenados a pagar alimentos a sus nietos, aunque su responsabilidad es sólo subsidiaria, ya que la obligación corresponde en primer lugar a los padres, por lo que los abuelos no pueden ser demandados directamente, además el abuelo responde de la obligación que no está cumpliendo o cumple en forma insuficiente su hijo.

Ahora, si el padre o madre del hijo que no cumple con la obligación alimenticia, no tiene los medios para proporcionar alimentos a sus nietos, esta obligación pasa a los abuelos de la otra línea.

Frente a esta última conclusión, cabe preguntarse si se puede demandar de inmediato a todos los abuelos, o si es necesario demandarlos separadamente, en el orden en que cada uno de ellos está obligado. Como los abuelos de una línea son subsidiarios de los abuelos de la otra, no creo que pueda ni sea recomendable demandar a todos en conjunto, ya que podría darse el caso de que los abuelos de la primera línea sean suficiente para satisfacer la obligación, además nos encontraríamos con la complejidad de determinar el objeto del juicio como los hechos a probar por el tribunal. Y si bien la experiencia indica que el principio de celeridad de los procedimientos de familia son una ventaja en ciertos casos, en la gran mayoría dificultan más el trabajo del que tiene que probar que del que tiene que desvirtuar, más aun, cuando existen muchas personas o partes.

La obligación alimenticia no es solidaria ni indivisible, de modo que abuelo demandado sólo debe pagar la cuota que le corresponde en la obligación alimenticia, por tanto, podrá solicitar suspensión o cese de la obligación, acreditando que el padre del menor posee los bienes que permitan solventar el pago de la pensión alimenticia decretada por el juez.

Como vemos, la ley contempla y regula la forma y condiciones en que la obligación de prestar alimentos pasa de los padres a los abuelos, especificando además, que se trata de una obligación simplemente conjunta, entendiéndose por tal, aquella en que cada uno de los deudores debe concurrir sólo a su parte o cuota de la prestación.

3.- Los que sin derecho a ello dificultaren el fiel y oportuno cumplimiento de la obligación. A nuestro juicio, tales personas son:

a.- El tercero que proporcione maliciosamente documentos falsos o inexactos o en que se omitan datos relevantes con la finalidad de facilitarle al demandado, el ocultamiento de sus ingresos, patrimonio o capacidad económica, según el inciso 5º del artículo 5 de la Ley 14.908.

b.- El tercero que de mala fe celebre con el alimentante actos con la finalidad de reducir el patrimonio en perjuicio del alimentario, así como actos simulados o aparentes ejecutados con el propósito de perjudicar al alimentario, según el inciso final del artículo 5 de la Ley 14.908.

c.- El tercero que en virtud de una resolución judicial se encuentre obligado a hacer la retención a que se refieren los artículos 8 y 11 de la Ley 14.908 y desobedezca la respectiva orden judicial, según el inciso 1º del artículo 13 de la misma ley.

d.- El empleador que no haya dado cuenta al tribunal del término de la relación laboral con el alimentante, según el inciso 3º del artículo 13 de la Ley 14.908.

e.- El empleador que no dé cumplimiento a las retenciones establecidas en los inciso 4º y 5º del artículo 13 de la Ley 14.908, según el inciso final del mismo artículo.

f.- Podría caber el tercero que colaborare con el ocultamiento del paradero del demandado para efectos de impedir su notificación o el cumplimiento de alguna de las medidas de apremio establecidas en la Ley 14.908, según el inciso segundo del artículo 18 de la misma ley, el problema es que la ley habla de “dificultar el fiel y oportuno cumplimiento de la obligación”, lo que parece referirse a una pensión ya decretada.

g.- Cualquier otro que sin derecho a ello ejecutare un acto que reuniera los requisitos del inciso 1º del artículo 18 de la Ley 14.908.

Carlos Garrido Chacana

Abogado

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