Carlos

Registro Usuario

Matrimonio

Valora este artículo
(0 votos)

      El matrimonio se encuentra reglado principalmente por la Ley 19.947 y el Código Civil. El artículo 102 de éste último cuerpo legal, nos dice que el matrimonio es “un contratosolemne por el cual un hombre y una mujer se unenactual e indisolublemente,y por toda la vida, con el fin de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente”. A partir de esta definición, se puede caracterizar al matrimonio como un contrato solemne, donde cada parte sólo puede ser una persona de distinto sexo de la otra y que tiene por objeto procrear, vivir juntos y auxiliarse mutuamente.

El matrimonio da origen al estado civil de cónyuges y a la filiación matrimonial. Precisamente, el artículo 179 del Código Civil toma al matrimonio como criterio diferenciador para clasificar la filiación por naturaleza en filiación matrimonial y no matrimonial. Además, no debemos olvidar que el matrimonio genera una serie de efectos patrimoniales entre los cónyuges vinculados no sólo al régimen de bienes que los rige durante el matrimonio, sino también al sucesorio, de bienes familiares, alimentos, etc., además de ser fuente de una serie de efectos personales entre ellos, tales como el derecho-deber de fidelidad, socorro, protección, auxilio, cohabitación etc. También crea una serie de inhabilidades y prohibiciones o restricciones para actos o contratos entre cónyuges, o cuyas consecuencias jurídicas puedan alcanzar a algunos de ellos.

Por último, la facultad de contraer matrimonio es un derecho esencial, por tanto, inherente a la persona humana si se tiene la edad necesaria para ello.

PRINCIPIOS GENERALES DE LA LEY

La Ley de Matrimonio Civil nos señala que “La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. El matrimonio es la base principal de la familia.”

Por su parte, la primera parte del inciso 1º del artículo 2º, nos dice que, “La facultad de contraer matrimonio es un derecho esencial inherente a la persona humana, si se tiene edad para ello.”

Por último, el artículo 3 de la ley, nos dice que “Las materias de familia reguladas por esta ley  deberán ser resueltas cuidando proteger siempre el interés superior de los hijos y del cónyuge más débil.

Conociendo de estas materias, el juez procurará preservar y recomponer la vida en común en la unión matrimonial válidamente contraída, cuando ésta se vea amenazada, dificultada o quebrantada.

Asimismo, el juez resolverá las cuestiones atinentes a la nulidad, la separación o el divorcio, conciliándolas con los derechos y deberes provenientes de las relaciones de filiación y con la subsistencia de una vida familiar compatible con la ruptura o la vida separada de los cónyuges.”

En consecuencia, los principios de la Ley de Matrimonio Civil son los siguientes:

1.- La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. El principio de la familia como núcleo fundamental de la sociedad es relevante al consagrarse dentro del ordenamiento constitucional como una de las bases de la institucionalidad, además que dentro de la Ley la utilidad del mismo puede evidenciarse en la reglamentación de la separación de hecho y judicial de los cónyuges como de las cuestiones vinculadas con la resolución de los asuntos relacionados con la familia común de los mismos (hijos) en los divorcios. 

2.- El derecho a contraer matrimonio es inherente a la persona humana, si se tiene la edad para ello.

3.- Protección del matrimonio. La ley nos dice que el matrimonio es la base principal de la familia, y a su vez, la familia es el núcleo fundamental de la sociedad, en consecuencia, la ley llama al juez a preservar y recomponer la vida en común en la unión matrimonial válidamente contraída, cuando ésta se vea amenazada, dificultada o quebrantada.

4.- Interés superior de los hijos. El interés superior “supone ciertos y determinados presupuestos abstractos e indeterminados que se materializan en una causa concreta, pero que de algún modo se involucra con la plena satisfacción de los derechos, ya que el inciso 1º del artículo 16 de la Ley 19.968 luego del enunciado del artículo, señala que: “Esta ley tiene por objetivo garantizar a todos los niños, niñas y adolescentes que se encuentren en el territorio nacional, el ejercicio y goce pleno y efectivo de sus derechos y garantías.”

5.- Protección del cónyuge más débil. Al tratar al cónyuge más débil los autores tienden argumentar sobre aspectos patrimoniales, de ahí que la generalidad de los mismos vinculen su protección a la institución de la compensación económica por ejemplo.

6.- Protección de los derechos y deberes vinculados a la filiación y de subsistencia de una vida familiar compatible con la ruptura o vida separada de los cónyuges. El juez resolverá las cuestiones atinentes a la nulidad, la separación o el divorcio, conciliándolas con los aspectos descritos en éste numeral.

De los principios enunciados, los de mayor relevancia son la protección del interés superior de los hijos y del cónyuge más débil, ya que la lógica indica, que la familia busca la protección de cada uno de sus integrantes, de ahí su principal fortaleza e importancia. Ahora, si tuviésemos que privilegiar entre el interés superior de los hijos y la protección del cónyuge más débil, a juicio personal, tendríamos que inclinarnos por el interés superior, no sólo porque los hijos son el centro de atención de los padres, sino además por el reconocimiento sistemático del principio por una serie de cuerpos normativos tales como, la Ley 19.947, la Convención de los Derechos del Niño, la Ley 19.968, el Código Civil, etc.

El artículo 16 de  la Ley 19.968  nos dice que: "(…) Esta ley tiene por objetivo garantizar a todos los niños, niñas y adolescentes que se encuentren en el territorio nacional, el ejercicio y goce pleno y efectivo de sus derechos y garantías. 

El interés superior del niño, niña o adolescente, y su derecho a ser oído, son principios rectores que el juez de familia debe tener siempre como consideración principal en la resolución del asunto sometido a su conocimiento (...)". 

Como vemos, el juez al resolver los asuntos que se le sometan, tendrá que ponderar el interés superior por sobre cualquier otra consideración, de ahí mi conclusión”.

Carlos Garrido Chacana

Abogado

Visto 1242 veces
Inicia sesión para enviar comentarios
Desarrollado por: certificaweb.cl