Carlos

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Cuidado Personal de Niños, Niñas o Adolescentes

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“Queridos papás: Lo primero que deseo decirles es que ahora entiendo en gran parte que ustedes pasaron por un período difícil en que decidieron la separación. Sé que eso, a ustedes y a mí, nos ha acarreado problemas y malos ratos. Ha sido sacrificado para todos. Entiendo que no es culpa de ninguno de ustedes tolo lo que ha pasado. Ahora sé que hay matrimonios que no funcionan y aunque sea una pena que sea así, lo he ido aceptando como una realidad.

            Bastante alivio ha sido también saber que yo tampoco tengo ninguna responsabilidad ni en la separación ni en la reconciliación que, aunque muchas veces he pensado en ella, sé que no puede ser y no depende de mí.

            Me gustaría que ustedes pudieran entenderse más, entenderse mejor y no estar tan enojados. Que cuando se comprometan a algo lo cumplan y si es que llegan a tener discusiones, no me metan a mí, ya que mi deseo es poder quererlos a los dos juntos como padres y no tener que sentir que tengo que elegir entre uno de ustedes dos.

            Finalmente quiero decirles que los quiero mucho a los dos, no me gusta estar cerca de uno y lejos de otro; que no importa lo que pase, siempre los voy a querer y espero sentir lo mismo de ustedes hacia mí.

            Si es que yo llegara a intentar participar en una discusión de ustedes, por favor recuérdenme esta carta y no me dejen entraren la discusión, pero comprendan que es difícil para mí  no meterme.

             Les digo que los quiero mucho, mucho, como a nadie en el cielo y en todo el mundo.

             Tu hijo (a)”

Carta de un hijo o hija de matrimonio separado (ROIZBLATT Arturo. Enfrentar la separación y construir una nueva familia, pp. 100 a 101).

Si bien la carta que antecede no tiene más que la manifestación abstracta del deseo de uno niño desconocido, tiene la inmensa virtud acentuar la principal finalidad del derecho deber que comenzamos a ver, finalidad que no otra que mostrar la orientación que debe guiar la decisión jurisdiccional respecto de la materia que iremos analizando, y así no olvidar, que será el interés superior de los niños el objetivo primario del cuidado personal.

Hecha la salvedad, diremos que la Convención sobre los Derechos del Niño dispone que: Los Estados Partes velarán porque el niño no sea separado de sus padres contra la voluntad de éstos, excepto cuando, a reserva de revisión judicial, las autoridades competentes determinen, de conformidad con la ley y los procedimientos aplicables, que tal separación es necesaria en el interés superior del niño, …”

Por otro lado, la Convención sobre los Aspectos Civiles del Secuestro Internacional de Niños, señala como uno de sus objetivos: “hacer respetar efectivamente en los demás Estados Contratantes los derechos de tuición y … existentes en un Estado Contratante.” Por su parte, la letra a) del artículo 5 de la misma Convención, nos señala que: “el derecho de tuición comprenderá el derecho relativo a los cuidados de la persona del niño y, en particular, el derecho a determinar su lugar de residencia;”

Por otro lado, la normativa nacional se ocupa de la materia en el Código Civil; la Ley 16.618; Ley 19.620 y Ley 19.947, etc.

En términos generales, el cuidado personal es el El conjunto de deberes y derechos que corresponden a ciertas personas señaladas en la ley o por el juez, respecto a la crianza y educación de los hijos.

Para algunos su fundamento está en la filiación, esto es, la relación jurídica que une a un menor con su padre o madre o adoptantes, lo cual permitirá corregir el caso anterior, con lo que podría reclamarse el cuidado personal respecto de un hijo no matrimonial, pero en mi opinión, y sin perjuicio de lo señalado, el sustento lo encontramos en el interés superior del menor, lo que se concilia con la circunstancia de que el cuidado personal sea concedido a terceros extraños, sean parientes o no del menor, incluyendo en esta hipótesis, los Centros o Instituciones de Menores, ya sea por inhabilidad de ambos padres, o porque el menor estuvo en gran parte de su vida a cargo de una persona distinta de sus padres, o porque el menor no tiene otros parientes.

Carlos Garrido Chacana

Abogado

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